domingo, 10 de mayo de 2009

¿Valiente yo? Más quisiera

Después de haber visto la película de Amelie y curioseado por el blog de Chamaleonic, me he preguntado cómo ser valiente.

El problema es que en las películas los finales siempre son bonitos, y que la vida cotidiana es eso, vida cotidiana. Y no se parece a los finales de las películas. Qué bonito pintan todo en las pelis, con lo difícil que es normalmente. Cuando lo he intentado, el final ha sido desastroso y las consecuencias igual.

¿Cómo decir las cosas sin que salga huyendo?

Cómo quisiera ser valiente y que no me importara la reacción que se pudiera tener. Por favor, quiero opciones, que no quiero meter más la pata...


Por cierto, si dejo de escribir es porque tengo el cable del portátil estropeado y tengo que comprarme otro :S

Graduación

Pues sí, ya estoy graduada (que no licenciada). Nos llegó el gran día. ChuS, Melanie, Nando y yo nos graduamos. Para mí fue un día muy emotivo. Mis padres estaban presentes y aunque no fue nadie más de mi familia, iba Chamaleonic como una de mis invitadas. Allí, sentada en el palco con mis papis, viéndolo todo desde arriba, jeje.

Soy la segunda o la tercera de mi familia en graduarse, y la única hija de mis padres. Ya me hubiese gustado ver a mi hermano graduarse, pero prefirió trabajar antes que seguir estudiando.

El acto en sí fue precioso y Nando se curró un vídeo con todas nuestras fotos muy bonito. A mí casi me hizo llorar. Lo felicité en cuanto lo vi, y desde aquí quiero felicitarlo de nuevo, porque teniendo tantísimas cosas que hacer se preocupó y se cargó con una tarea más.

Después nos fuimos a cenar con nuestros padres, pero no los míos, que tuvieron que coger el tren para volver porque se tuvieron que quedar con mi abuela. A mí eso no me gustó mucho, porque sólo les dio tiempo de conocer a los padres de mis amigas, y me hubiese hecho ilusión que se hubieran quedado, aunque tuvieran que pasar la noche en mi piso.

A mitad de camino se quedó el coche parado en medio del campo. Y allí estábamos Melanie, ChuS, Chamaleonic y yo, tomándonoslo todo con mucha filosofía y haciéndonos fotos para que quede en nuestro recuerdo nuestra odisea en medio del campo entre olivos.

Es el principio y el fin de una etapa de mi vida. Todos terminan su carrera este año, y yo me quedo un año más por lo menos. Yo seguiré en septiembre en la facultad, y Chamaleonic estará seguramente en Estados Unidos, Nando estudiando para el PIR seguramente y no le veré mucho el pelo. ChuS estará haciendo un máster y Melanie sólo haciendo el prácticum.

Pero el vínculo seguirá entre nosotros.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Becaria!

Sí, soy becaria. Lo de hoy todos son noticias buenas. Me han mandado un mail desde el Ministerio diciéndome que mi beca ya había sido resuelta (claro, me dijeron en noviembre que me la denegaron), y que tenía que entrar en la web para mirar la resolución. Cuando he visto que el importe a devolver era 0,00€ he pensado "claro, si me la habéis denegado hijos de vuestra madre, ¿me vais a poner encima que me devolvéis 0€ si eso ya yo lo sé?"

Pues nada, que han revisado todas las solicitudes y que resulta que me devuelven el importe de mi matrícula. No es mucho, no me devuelven "nada", pero sí lo que he pagado de mi matrícula (entre una cosa y otra casi 900€). Con eso me da para sufragar la del año que viene.

No puedo ni permitirme el lujo de gastarme algo, aunque algún regalito me haré, o haré a alguien, por lo menos a los enanos, jeje

martes, 5 de mayo de 2009

Mentira

Que no, que es mentira. Todo son ilusiones mías, una vez más. Ilusiones que se me pierden entre los dedos. Hechos que aunque parecen ser una cosa, son otra. Y nunca son lo que yo creo. O una de dos: o yo aspiro a cosas muy grandes y tengo que pensar a pequeña escala, o yo qué sé.

No sé cómo puedo terminar ilusionándome por cosas que terminan por no suceder. O lo que es lo mismo: que terminan teniendo el mismo final.
Pero jo, yo esta vez lo estoy haciendo bien. No he fallado en nada, como para tener este resultado... (otra vez)

domingo, 3 de mayo de 2009

Tiempo

No me gustan las palabras bonitas. No me gustan los “te quiero”. Prefiero los hechos. Hechos que sustituyan a las palabras. Hechos que hablen por sí solos. No me gustan los regalos en fechas señaladas. Es muy fácil regalar en un cumpleaños o un aniversario. Me gustan los regalos sin motivo ninguno. Que se acuerden de mí porque han visto algo, o porque se le apetece a esa persona regalarme algo. Cumpleaños, aniversarios, día de los enamorados. Consumismo.


Prefiero besos, abrazos, o una comida hecha por alguien especial. Dormir abrazada a la persona que quieres. Me gustan las personas, pasar tiempo con ellas, no con los objetos.

Un día en el parque, en la playa, con los amigos, con las personas queridas. Eso es un regalo. Tiempo para disfrutar con las personas.

sábado, 2 de mayo de 2009

Repaso de todo

Chamaleonic, esto te lo dedico a ti y al resto de mis niñas. No es gran cosa, pero me has alegrado un poco el día, Chamaleonic. Haciéndome pensar sobre las cosas, darle la vuelta a la tortilla. Hoy me siento muy a gusto por aquello que hemos estado hablando (¿lo recuerdas?), y es verdad, no llevo tan mal todo esto (creo que sabes a lo que me refiero). Y me gusta la relación que voy teniendo, tanto con ellos (a pesar de mis inseguridades), como contigo, y con el resto de vosotras, mis niñas. Que me aguantais todos los días, que aguantais mis comeduras de cabeza, por la facultad, por todo.

Mientras escribo esto estoy escuchando un concierto de Iván Ferreiro y justo ahora, canta Turnedo. Qué mejor que escribir escuchando un poco de mi propia historia. Me he dado cuenta de cosas, que duelen bastante. Pero no por ello voy a quedarme viendo pasar el tiempo sin hacer nada.

El día de hoy ha tenido cosas bastante buenas. La conclusión a la que me ha hecho llegar Chamaleonic con sus eternas preguntas, pero que siempre me terminan hacer reflexionar y que llegan a buen puerto, y pasar una tarde de fútbol con mi hermano. Forjando poco a poco una relación. Por ejemplo, el otro día estuvimos hablando sobre la tauromaquia. ¿Cuándo tuvimos una conversación? Como dijo mi madre el otro día, nunca habíamos tenido una en la que no hubiera insultos ni reproches. Argumentos por un lado y por otro, pero de manera civilizada.

Y por si fuera poco, me han dejado coger en brazos a mi enano y sentir latir nuestros corazones, me hace sentir mejor. Ver cómo crece, cómo va engordando, cómo va cambiando...

La de cosas que he vivido este fin de semana. Y todo eso sin estar recluida en el campo cual ermitaña.

Tardes de fútbol

Las personas que me conocen personalmente saben que no tengo muy buena relación con mi hermano. Más bien, ninguna, ni buena ni mala. Y él con mis padres bien, aunque pasa de todo lo que nos pueda concernir.
Pero hay un día (o más bien dos, quitando el cumpleaños de mis padres y el día de reyes) que hasta nos invita a su casa.
Oh, my god! Tu hermano invitándote a su casa! pensarán los que me conocen. Sí, esa maravilla de la naturaleza de mi hermano se produce tantas veces como las auroras boreales (que creo que sólo había dos al año, y corríjanme los que lo sepan). Y ese día es el día que juega el Real Madrid con el Barça. Sí, con eso de que su comunidad de vecinos compra estos partidos, nos avisa. Esta tarde nos ha llamado diciéndonos lo que yo ya esperaba. Y se hizo la relación familiar.